sábado, 25 de enero de 2014

Gibraltar, un viejo problema geopolítico y ambiental


El pasado verano se estuvo hablando de un enfriamiento de las relaciones entre el decadente imperio británico y España, ese enfriamiento en las relaciones bilaterales tuvo que ver con el problema del llamado Peñón de Gibraltar.  Ese viejo problema geopolítico que enturbian las relaciones con Gran Bretaña, es solo un reflejo de la propia estupidez supina de nuestra clase política que rompe barreras históricas y muestran que  a lo largo de 300 años nuestro país no ha tenido gobernantes a la altura de las circunstancias histórico-política de España, al fin y al de cabo esta colonia nace de la traición del primer Borbón a sus propio súbditos, entregando  unas de las llaves del Mediterráneo al pujante imperio británico en el siglo XVII.

Desde el punto de vista geopolítico tanto en el siglo XVII como en la actualidad el control del peñón tiene una serie de beneficios como el  control del Estrecho de Gibraltar que es una de las rutas por donde pasa el 10% del tráfico marítimo mundial, lógicamente controlar esa arteria te da capacidad de poder controlar un importante afluente comercial, pero aparte de eso también te da la posibilidad de mantener un puerto donde se puede realizar desde las llamadas “gasolineras flotantes” hasta una base militar que tiene capacidad de actuar de manera bilateral en el norte de África, esto esta unido a que Gibraltar es también uno de los mal llamados paraísos fiscales o como llamo yo “paraguas bancario” donde el dinero de las mafias y el contrabando es una actividad que genera grandes beneficios para amplios sectores ( sobre todo las oligarquías locales) del peñón y Campo de Gibraltar .  Sin embargo,  debido a las estructuras geopolíticas  de alianzas mundiales que se dan en el siglo XXI, el peñón de Gibraltar carece de importancia real en términos militares (como base  de los ejércitos de la OTAN) ya que a pocos kilómetros están la base de Rota.  Pero posiblemente el interés de mantener esta colonia anacrónica en un país aliado y amigo, sea un interés tanto geo-económico como sociológico, el interés geo-económico puede ser que muchas de la petroleras británicas tienen sus llamadas gasolineras flotantes en una ruta comercial donde circula el 10% del trafico marítimo mundial, eso es un negocio pujante y en el caso de las causas sociológicas, la sociedad británica en su conjunto aun no ha aceptado que dejaron de ser un gran Imperio hace más 60 años, y la colonia de Gibraltar infunda un animo a su población sobre su pasado y su posible futuro.

La historia del peñón, es una historia de las vulneraciones clara del propio tratado que la fundamenta, desde la construcción del aeropuerto ( y su posterior ampliación en territorio español) se hizo con nocturnidad y alevosía durante nuestra penosa guerra civil, pasando por los últimos acontecimientos  de ampliar los espigones para ganar tanto tierra como aguas territoriales  ( que choca con el principio del tratado citado antes) y evitar que los pescadores pesquen en las aguas jurisdiccionales españolas. El gobierno británico expone que esas aguas son gibraltareñas fundamentándose en la famosa convención del mar firmada en la década de los 90 por nuestro país, pero al gobierno británico se le olvida decir que  el texto legal actual posee una “cláusula interpretativa unilateral” que España ratificó en 1997 en la que se dice que el texto “no puede ser interpretado como reconocimiento de cualesquiera derechos o situaciones a los espacios marítimos de Gibraltar que no estén comprendidos en el artículo 10 del Tratado de Utrecht, de 13 de julio de 1713, entre las coronas de España y Gran Bretaña”.

Pero sin embargo, ¿porque los respectivos gobiernos españoles no han hecho nada para reclamar la devolución de ese territorio español? La respuesta es menos compleja de lo que creemos, porque a los diversos gobiernos españole no les interesa dicha devolución, por la sencilla razón que muchos miembros de los dos partidos de gobierno tienen cuentas secretas en ese mal llamado paraíso fiscal o mas bien “paraguas bancario”.

Desde la ciencia geográfica se puede estudiar los problemas del peñón de Gibraltar a través de datos estadísticos como los sociales y económicos de toda la comarca, esos datos objetivos aporta una serie de visiones que muestra un problema que se podría solucionar aplicando una zona economía especial para el Campo de Gibraltar que pueda competir en igualdad de condiciones con la colonia británica. Del mismo modo, se podría hacer un estudio realizado por los geógrafos en colaboración con otros sectores disciplinarios para poder hacer un estudio sobre cómo se podría mejorar las conexiones entre el resto del país con uno de los mayores puertos de  Europa, que es el puerto de Algeciras, para potenciarlo y competir directamente con el puerto de Gibraltar 

Jesús de la Cruz Oliva
Estudiante de Geografía e Historia

Universidad de  Pablo  de Olavide